19 de febrero de 1975

Encuentro con la estudiosa. Muy inteligente, pero irremediablemente extraviada por críticos y profesores. Esta gente no sabe cómo se escribe e interpretan como si estuvieran en otro mundo y dijeran: “Un hombre y una mujer, escondidos, entran alborozados en un cuartito, ahí él la moja un poco a ella y salen muy contentos”

Marginalia. Adolfo Bioy Casares.

No sabe dónde aprendió

esos gestos primarios

una pasión elemental

-danzar, morder, mojar-.

Se abandona a la tregua

que le gana a la noche,

no hay pensar mesurado.

Sucede su caída.

Ya no es más que un adentro.

Todo en ella hace el amor.

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Nancy

infante del latín infantis, «el que no habla»

 

Empezaste a irte junto al verano

Pintaste la muerte. No querés durar.

No podés más. Yo tampoco. Así estamos.

Empezaste a irte como si aquello

fuera posible o hubiera orilla. Se:

eso es la muerte, un color cansado

una forma de estar tácita e infante

Y seguir estando.

 

 

digging

Between my finger and my thumb
The squat pen rests.
I’ll dig with it.
Seamus Heaney

 

te voy a ser sincero, yo tengo al diablo adentro

susurra el pibe escavio. Yo cavo pero duele

no el trajín de emociones ignotas, no el tiempo

duele la acción de moverme hasta el papel.

Deunladoalotro delcuarto. Intentarhacer

que me ecuentre, me persiga al menos o se tire

alguna verdad

sobre el poder.

 

 

 

 

 

Algo saben

Algo saben

los testigos de siempre

alguna sospecha alojan

de lo que dura el llanto

y de hasta dónde puedo

en esa misma posición

esperarlos.

Ya basta’e tejer – dicen

descansá un rato.

Saben todo

y mojan mi frente

con el guiño, orgullo

de conocedores.

¿Será parte del próximo poema

esta caricia?

Se miran.

¡Mirá si saben!

 

Árbol II

Siento la belleza del árbol
Pero él no me ve.
Debe ser la morfina
El titanio
El Rivotril
Un omoeprazol
que tome en ayunas.

Oh árbol!
Perdón
            Perdón

No soy ninguna especie que conozcas.
Me fumigaron.
Y ahora puedo verte
Y se que nos amamos
Pero entiendo
que te cueste
encontrarme.

Lo que alcanza o ´arbol I

Y a veces desde el auto
veo el ´arbol
tan hermoso
pero no alcanza.
Y alguien insiste
Y señala agudo
Entre todos los cables
Y edificios posibles
Viste el ´arbol!
Y yo le digo
Que no alcanza
Aunque a veces alcance
La mano pequeña de mi hermana
Pasando un paño frio
Por un ojo
Len-to
Despues el otro
Como si supiera
lo que arden
Y conjurara
las futuras lagrimas
Con el frio del paño.

la poesía es herida

carne viva

grito rítmico de dolor

auch/ah

onomatopeya cantada

plegaria inmediata

eco del roce.

Una vez cicatriz

ya devino prosa

y puedo contarte

como fue que

había una vez

una herida…